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Pan.American: “Mi música va sobre algo que impide que pase algo”

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Y, después de la entrevista, le dejamos hacer su minuto.

Written by Elenac

octubre 12th, 2009 at 7:55 pm

Animales humanos vestidos de domingo

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Un domingo de Experimentaclub no parece domingo, sabe a viernes, huele a actividad frenética, no se presiente que es un domingo real hasta que no dan las once de la noche.
Hablamos con muchísima gente el domingo. Llegamos a La Casa Encendida a las dos de la tarde, cuando Wolf Eyes acababa su prueba de sonido. Mike Conelly, premio al artista más jovial y simpático del festival ex aequo con derWinzige, se dirige al técnico de luces de una manera muy directa e inequívoca: “no lights, no strobo”. ¿Seguro? “No lights, no strobo”. Muchas horas después tuco lugar un concierto de Wolf Eyes sin focos ni luces estroboscópicas. Mike Conelly y los suyos saben lo que se dicen. Mucho mejor así. El efecto era mil veces más potente.

Mike Conelly, de Wolf Eyes, premio al artista más simpático del festival

Nos sentamos en el suelo de la terraza de la casa, nos cuentan una historia espeluznante sobre un tío que se rajó la garganta cuando acabó uno de sus conciertos. Saben que no tienen la culpa pero no pueden evitar sentirse un poco responsables. Lo veréis en el vídeo de la entrevista. Después Miguel les pide que hagan con su minuto lo que quieran. Iban a quedarse callados pero… ya veréis… así son Wolf Eyes.

Tras la entrevista, la comida. Solemos ir a comer a un lugar muy castellano donde un señor muy castizo (“debería ser actor”, dice Jorge Haro) saluda a Javier Piñango, a Haro, a Anki Toner y a Oriol Rossell dándoles la mano. Mientras comemos, Jorge Lorenzo gana el Gran Premio de Portugal de MotoGP.

Vuelta rápida al recinto del festival, como se suele decir en terminología festivalera, que en este caso es el precioso edificio de La Casa Encendida. Estamos en nuestro saloncito de estar, nuestro digo de Claudia Ortiz, Miguel Fernández Flores y mío, es decir, del equipo de comunicación del festival que hoy también hace las veces de almacén de los trastos del equipo de Metrópolis de La 2, que van cargadísimos. Os enseño nuestro saloncito:

Trabajando para vosotros

Pues allí estábamos, decía, cuando nos viene a visitar Mark Nelson, de Labradford, digo… de Pan.American. A mí es que me sigue pareciendo que lo de Labradford ocurrió hace un par de días. Nos sentamos en un rincón, junto a una ventana y vemos la Ronda de Valencia y los coches pasar. Le pregunto si echa de menos Labradfrod y me dice que sí. Yo pensaba que me diría que no. pero dice que sí. Que sobre todo a sus amigos del grupo. Y aquellos tiempos, cuando era más joven. También le regalamos un minuto y, en ese minuto, decidió pasarse al otro lado. Pronto lo veréis aquí, en nuestro canal de YouTube.

Hace una tarde preciosa. Recuerdo otros Experimentaclub más octubreros que este, siempre con chaqueta. Esta vez la dejé en casa. Subimos otra vez a la terraza, ese solarium de los grupos guiris del Experimentaclub, a muchos les hemos visto allí recostados como largartos, aprovechando el último sol del veranillo de San Miguel español. Allí, nos perdemos por los recovecos botánicos junto a Mahmoud Refat, tan egipcio, tan educado, tan pausado y hablamos sobre su sello 100copies y sobre la influencia que éste ha tenido en la música electrónica experimental arábica.

De ahí, corriendo, bajando plantas, cargando con el ordenador de un lugar a otro. Ahora con trípode y cámara justo a tiempo para conectar y hacer un streaming del coloquio sobre audiotravellings, polaroids y novelas sonoras en el auditorio, del que ya os he hablado.

Al acabar, de nuevo arriba, al fin podemos conversar un rato con Matt Eaton, de Pram y Scott Johnston, de FilmFicciones. Han decidido quedarse un día más después de su concierto para pasear por Madrid y ver conciertos. Como ya les había entrevistado, no quise torturarles una vez más con mis preguntas, pero sí que les regalamos un minuto. Bueno, en realidad, nos lo regalaron ellos a nosotros. Yo feliz porque Matt habló de la época victoriana, un referente tan especial en Pram. Ambos son encantadores pero Scott especialmente porque sabe algunas palabras en español y siempre nos dice alguna, al menos los saludos, tanto en sus emails como cara a cara. Yo le enseño a pronunciar bien la palabra “ficciones” en español, ya que la utiliza en el nombre de su productora. Me cuenta que es por el libro de Borges, ¡no se me había ocurrido! También les pregunto por el incidente que los graves de mi sesión provocaron en sus instrumentos. Lo que se desarmó fue el pedal conectado al theremin. Me dicen: “deberías contar en el blog que rompiste el pedal de theremin de Pram” y yo les digo “¡ya lo hice!, ¿cómo resistirme a no contar algo así?”.

La última entrevista del día, del festival fue para Mía de SOLU y Miguel de Arbol, conjuntamente, claro, como su show. Y fue perfecta porque cerró el círculo, ellos son un buen ejemplo del tema del festival:

Arbol + SOLU

Pero aún quedaba lo mejor: los conciertos del menú del día. El menú de hoy consistía en dos entrantes: Árbol+SOLU presentando Kaamos en la sala audiovisual y los colchones electrónicos para las sutiles vibraciones de guitarra de Pan.American en el Auditorio. El concierto de Mark Nelson estaba rodeado de silencio, en la parte que yo vi podía oír respirar al público. Mi móvil se bloqueó y esperaba una llamada de Claudia para realizar una entrevista, por lo que no podía silenciarlo. En lugar de concentrarme en la música, algo que había que hacer para disfrutar el concierto, imaginaba todo el rato que el aparato se ponía a pitar, por lo que tuve que salir de allí. El silencio sepulcral que yo escuché no debió de suceder durante todo el concierto, ya que he leído opiniones en Last.fm de este tipo: “Muy bonito ayer lo de Arbol+Solu. Y hasta disfruté del ambient algo… estático, digamos, de Pan.American, aunque fue una pena que se acoplase con el patio. Lo del ruido ya pasé” (Risingson).
Como primer plato, en el patio, la sesión de derWinzige (un cambio de última hora en el cartel) que fue espeluznante, maravillosa, muy oscura, acompañada por la versión masculina del show visual de Machines Désirantes que vimos el sábado.

derWinzige

Machines Désirantes, el domingo

Y el concierto de Mahmoud Refat. Y, de segundo plato, ese impresionante final con Wolf Eyes tan saciante que no hacía falta tomar postre:

Wolf Eyes

Wolf Eyes

Wolf Eyes

Written by Elenac

octubre 5th, 2009 at 7:20 pm